10 claves para ser un líder digital

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Ser líder es algo para lo que no todos están preparados. Algunos no entienden su significado, otros lo confunden con «ser jefe y mandar» y por suerte hay otros aspiran a serlo por capacitación profesional, intentando detectar si poseen las cualidades necesarias del líder natural.

Pero también hay muchos (más de los que el tejido empresarial es capaz de permeabilizar) que sonríen con incredulidad sobre su necesidad, en una rancia postura de soberbia seguridad que sólo ellos aprecian como tal y que en realidad transparenta, más allá de su propio entendimiento, su absoluta incapacidad de liderazgo.

Hay muchos aspectos innatos determinantes en un líder natural, pero de los contraídos hay uno que destaca por su vinculación al mundo actual y su implicación en la eficiencia funcional: la competencia digital del líder.

Ser capaz de reflejar en digital las características de liderazgo funcional y estratégico afecta a todos los engranajes de la maquinaria proyectista de la empresa y a la gestión de los profesionales asignados al manejo de la misma.

¿Pero cuáles son los aspectos que perfilan la competencia digital del líder? ¿Eres capaz de gestionar con conciencia las cuestiones que se plantean al final de cada valor?:

1.- SÉ CONSCIENTE

Por lógica, la comprensión sobre una necesidad es la previa a cualquier determinación. Ser consciente del imperativo digital actual e internalizarlo incide sobre la estrategia de la empresa. Esquivar tópicos y miedos de los no preparados es esencial para ser competente y competitivamente diferente. Si no eres capaz de liderar desde la vertiente digital, tus carencias sobrepasarán tus inquietudes y el no poder llevar a término muchas de ellas pondrá en duda tu visión y capacidades en ti mismo y frente a los demás.

Pregúntate:

¿vivo un día a día digital o me sigue costando contestar mails? ¿entiendo la necesidad de desarrollar mi marca personal y de empresa? ¿sé manejarme en agendas y tareas digitales y compartidas, blogs de interés para mi profesión y redes sociales profesionales? ¿entiendo las necesidades digitales de mi negocio?

2.- SÉ INQUIETO

Debes estar vivo, activo, despierto ante los impulsos que llegan del ecosistema digital en que se desenvuelve tu negocio. Debes ser inquieto para no estar quieto, ser instintivo como distintivo y encender el piloto automático de la atención a cualquier alerta. Adquirir valor competitivo pasa por inspeccionar lo que fluye para fluir con ello y así evitar ver el río desde la orilla. Actívate, fluye como profesional y potenciarás tus flujos de empresa.

Pregúntate:

¿detecto los cambios externos y analizo su afección en mi empresa? ¿identifico y reconozco la brecha digital entre mi negocio y la evolución del sector? ¿soy reflejo de inquietud para los profesionales con los que trabajo? ¿la innovación que me llega me motiva o me asusta? ¿detecto si esa innovación es productiva o innecesaria para mi empresa?

3.- SÉ ANALÍTICO

Porque si usas pesca de arrastre, ni todo lo buscado es pescado ni todo lo pescado es buscado. Analizar es premisa con criterio de selección porque no todo lo online teñirá de valor tu offline. Escrutar con garantía actuaciones de escalado digital de tu empresa la dota de una marcha más en la carrera por un posicionamiento visible en un mercado enamorado de lo visible. Nunca ha sido tan vinculante para crecer como la toma de decisiones encolada a un análisis previo y firme.

Pregúntate:

¿me siento capacitado en digital para analizar con garantía mis necesidades? ¿entiendo y aplico la necesidad de pedir ayuda externa si detecto una necesidad que no sé cubrir? ¿asumo las ventajas de mis competidores y activo mi vertiente dinámica o asumo que son mejores y simplemente estoy? ¿entiendo que los datos de mi empresa son información y que esa información es convertible en clientes?

4.- SÉ COMUNICADOR

Hacer y tener sin saber cómo exportar comprensión sobre ello es como escribir en el agua esperando que alguien nos lea. La comunicación con carga de valor es un eje estratégico interno y externo por lo que la atención a su forma y fondo debe ser máxima. A nivel interno por una cuestión exclusiva y extrema de tiempos y procedimientos y a nivel externo, por generar compromiso con mis clientes y buscar el suyo conmigo. El líder competente debe ser inductor, tractor y traductor en un ejercicio de simbiosis entre ambos lados de la empresa.

Pregúntate:

¿he desarrollado capacidades de comunicador en el habla y la escritura? ¿he diseñado medios internos y externos de comunicación en mi empresa? ¿utilizo el blogging y las redes sociales profesionales para mostrarme como líder digital? ¿soy consciente de la importancia del contenido y su transmisión en un mundo de consumo digital?

5.- SÉ EMPÁTICO

Para muchos la empatía tiene un coste difícil de asumir, pero el coste puede ser mucho mayor si su perspectiva es la de ser un líder digital. El tópico de que Internet separa a las personas está a la misma altura que el del Monstruo del Lago Ness, todo el mundo habla de ello pero nadie es capaz de demostrarlo. Internet une más que nunca y si sabes colocarte en el otro lado del cristal sin dejar de verte en éste, tu nivel de cohesión y compromiso marcará el devenir de tu negocio. Acércate a quien quieras que se acerque.

Pregúntate:

¿consigue tu marca y la de tu empresa generar engagement (compromiso)? ¿estás trabajando en tu marca personal? ¿diseñas en tu empresa proyectos de perfil social-solidario con reflejo digital? ¿encaminas digitalmente a los profesionales de tu empresa con tu ejemplo? ¿eres inductivo y atractivo o destructivo y enquistado?

6.- SÉ ÁGIL

Viene implícito en ser digital. Los tiempos digitales deforman el reloj, tu diferencia entre ser dinámico y sonámbulo radica en tu conocimiento de herramientas de valor. Planificar y organizar es diseñar acciones, colocarlas sobre una línea de tiempo con tiempos asignados y siendo fans de una estrategia. ¿Vas a hacerlo a mano? No ser digital hará que quedarte parado sea ir hacia atrás. Si sabes que 25 minutos es el tiempo en que puedes ejercer una acción con plena concentración, hazlo y cronométrate.

Pregúntate:

¿sigues intoxicado por la cantidad de horas o vives una sana calidad de hora? ¿defines tus reuniones a tiempo cerrado con repositorio de contenido? ¿usas CRM para prospección y prescripción y web como sustrato de contenidos? ¿tienes siempre a mano tu información de valor? ¿trabajas en dispositivos o no dispones con qué trabajar?

7.- SÉ ALUMNO

Aprender es tu materia prima. Vives del conocimiento sea cual sea tu sector, si renuncias a él no crecerás como persona ni como profesional. Debes desaprender para aprender a aprender de nuevo y no es un tópico, es tu trabajo diario. Capacitarte te diferencia de los que creen que no lo necesitan y te convierte en formador de los que creen que lo necesitan. Dicen que el saber no ocupa lugar pero tu lugar sí depende de tu saber.

Pregúntate:

¿te formas o te deformas? ¿eres buen buscador de información en Internet o lo guardas todo y te provocas una infoxicación? ¿tienes diseñados planes de capacitación profesional en tu empresa? ¿ves la formación como una inversión o como un gasto? ¿crees que porque tu empresa tiene 30 años ya lo sabes todo o eres consciente que hacerte el listo te pasará factura?

8.- SÉ CONECTOR

Conecta con las personas. Así de simple y social. Si unes ya vas por delante de los que buscan. Tienes un tiempo personal y un tiempo profesional en redes sociales, diferéncialo bien pero sinérgialo cuando lo necesites. Sé un conector físico para activar una conexión digital. Sé un conector digital para sedimentar el mundo físico. Ambos mundos conviven en un plano espacio-temporal que en el siglo XXI impide la existencia de uno sin el otro. Juega bien tus tiempos y ambos te abrazarán.

Pregúntate:

¿tienes control sobre tus tiempos o tu tiempo te descontrola? ¿percibes la necesidad de trabajar tu personal branding como medio conector en el mundo digital? ¿eres cuidadoso con lo que transmites en redes sociales o pones por poner? ¿eres de los que se olvidan del mundo físico pensando que en Internet está todo lo que necesitas?

9.- SÉ PERSONA

Las emociones mueven a las personas y éstas mueven el mundo. Tus compañeros y clientes son personas y ser líder digital implica transmitir humanidad. Los entornos digitales de relacionales sociales profesionales definen escenarios en los que tu posicionamiento como actor principal y tus dotes de persona dibujan un «yo digital» con el que todos quieren compartir tiempo y contenidos. Lo digital no quita lo humano, lo humano perfila lo digital.

Pregúntate:

¿sientes que los profesionales de tu empresa son personas o tu gestión de personal es por números? ¿ves a tus equipos profesionales como la suma de personas con talento o como un grupo de trabajadores? ¿entiendes que tu cliente ya no quiere que le vendas sino que busca una experiencia para comprar?

10.- SÉ TÚ

Porque ser otro ya está cogido. Porque la naturalidad del líder nace del ser y porque ser líder pasa por ser tú mismo. La privacidad de los entornos digitales y la realidad que Internet lo soporta todo hace que día a día tengamos que lidiar con la falacia, la soberbia y la envidia pero no por ello abandonamos el canal. Siendo tú en offline y en online, los demás siempre sabrán con quién tratan y eso es vitamina para tu marca personal. Hay que ser

Pregúntate:

¿es la franqueza tu tarjeta de visita o repartes tarjetas de visita para que vean bajo tu nombre un título sin fondo? ¿eres coherente en no mostrar en digital lo que en verdad no eres en real? ¿tu modelo relacional en la empresa tiene en cuenta a las personas por encima de los profesionales? ¿asumes que liderar emerge de la esencia del ser humano?

¿Me ayudas a crecer compartiendo esta entrada? gracias

 

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