5 acciones para volver al trabajo

superman

Hablar de “la vuelta al trabajo” esta primera semana de septiembre es ya un clásico. La gente regresa después de días de desconexión vacacional y ello genera toda una patología de la que no vamos a hablar porque somos adictos a orientarnos al problema cuando urge orientarnos siempre a la solución.

Las vacaciones se definieron como un periodo de descanso para recuperar fuerzas pero hace ya muchos años que se ha convertido, para muchos trabajadores, en una previa a la vuelta al trabajo. Sin embargo hay personas que disfrutan apasionadamente de sus vacaciones lo que indica, por lógica, que las vacaciones no son el problema.

A nadie escapa el altísimo porcentaje de gente descontenta con su trabajo en nuestro país y la principal razón suele ser que les gustaría hacer otra cosa. ¿Pero se paran a pensar qué les gustaría hacer o simplemente gestionan una balanza diaria entre un lloro desaforado por odiar ese trabajo y la necesidad irrenunciable que tienen de seguir en él?.

Pero hemos dicho que no hablaríamos de la patología ya que es tan especial que quizás es la única existente en la que el paciente no atiende al prescriptor.

Hablemos de lo que nos gusta, de lo que entendemos como esencial para ser feliz en el trabajo o para intentar encontrar el que nos llene. Todos tenemos talento para algo, sólo necesitamos encenderlo. Todos gestionamos emociones, sólo debemos ajustarlas. Todos queremos ser felices, sólo debemos serlo.

Ahora que empezamos otro “curso escolar” analicemos quiénes somos, qué tenemos y qué hacemos con lo que somos y tenemos respecto del trabajo que estamos desempeñando. Nuestro tejido empresarial necesita profesionales felices que hagan crecer el negocio y la empresa, no autómatas calentadores de silla o personajes que sufren un espasmo cuando entra el jefe porque estaban en todo menos en su trabajo.

Seguro que existen más claves, pero aportamos 5 que por experiencia sabemos que son de utilidad:

  • APELA A TUS EMOCIONES. Aprovéchalas ya que las tenemos, aunque las dejemos un poco apartadas en el trabajo. Volver a emocionarse es la base para ser profesionalmente feliz. Siempre podemos encontrar una motivación emocional, algo que nos induzca a seguir y nos ayude a mejorar. Si no es así, ves pensando en cambiar porque sino convertirás en una pesadilla el lugar donde pasas un tercio de tu vida.
  • CAMBIA DE ACTITUD. La famosa actitud con “c” y si es famosa es por algo. Enfoca las cosas de otra forma, tú eres el responsable de que tu trabajo sea bueno o malo. Deja de culpar a los compañeros, a la crisis, al jefe o a que tu ordenador va lento. Tú y sólo tú mandas en el trabajo que desempeñas. Somos muy dados a cubrirnos de esa cera especial que hace que cuando llueven marrones nos resbalen y los pasemos al vecino más próximo. Eso ya no cuela, ya no nos lo compran.
  • YO SOY EL ESPEJO. Reflejarte en los demás tanto para lo bueno como para lo malo no es eficiente ni efectivo. Tú eres tu espejo y si se rompe no tienes otro. No esperes que nadie esté a tu lado cuando las cosas vayan mal y desconfía de quien esté a tu lado sólo cuando las cosas van bien. Si luego ambas premisas se incumplen disfrútalas pero no las tomes como sistema. El actual momento empresarial hace que cualquier compañero que tengas piense exclusivamente en él, de ahí la importancia de ser tu espejo y mejorar a diario.
  • NO DEJES DE MEJORAR. Ser competente es la base de la competencia. Si buscas mejorar y desarrollar tus cualidades, serán los demás los que te buscarán como referente. Pero debes hacerlo por y para ti, no para aparentar ser lo que no se es ya que esa es otra de las taras de nuestra sociedad. Hoy día es mucho más “importante” ser el que sale en la foto al lado del “famosillo” que ser investigador y esa, lamentablemente, es la imagen que estamos dando como país. Si mejoras sin parar tu espejo estará siempre brillante y siempre serás tú mismo.
  • BUSCA TU ECOSISTEMA. Los ecosistemas se caracterizan por estandarizar unas condiciones internas que les definen aislándolos de lo que les rodea. Busca tu propio ecosistema emocional, rodéate de las personas con las que te alineas de mente y corazón, sé emocional y creativo. Y si no encuentras el ecosistema, créalo tú mismo y desarróllalo en consenso con esas personas.

Cuanto mayores nos hacemos más acudimos al clásico “la vida es muy corta”. Pero no, la vida no es corta, lo que ocurre es que nos forzamos a vivirla muy deprisa porque no disfrutamos del momento presente sino que buscamos siempre algo más en el momento siguiente. Y que nuestro trabajo nos agobie y consuma es uno de los mayores motivos de querer vivir en el futuro inmediato.

Hemos vuelto de vacaciones y ellas no tienen nada que ver con que seamos infelices en nuestro trabajo. Siendo los dueños de nuestro día a día debemos acometer lo que no nos convence y cambiarlo, tanto si es lo que hacemos como si es lo que somos. Seguir igual sólo busca un objetivo: seguir igual. Y en un mundo acelerado, seguir igual es retroceder.

Seamos emocionales, cambiemos de actitud, no nos perdamos de vista, crezcamos como persona y busquemos nuestro lugar. Seguro que hay más acciones pero por ahora nos quedamos con estas cinco.

Aldous Huxley, novelista, ensayista y poeta inglés dijo “existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo”.

Debajo de la camisa todos llevamos un superhéroe. Listos para pasar a la acción? 

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