La realidad debe aprender de la ficción

ficción3Cuando hablamos de HBO nuestra mente acude rápidamente a un pensamiento: “series de gran calidad global cuyo éxito las convierte en piezas de culto televisivo”. Enumerar sus éxitos sería extenso y no es objeto de este artículo, ni siquiera es mi intención destacar esta marca sobre cualquier otra pero sí quiero hacer mención especial a una serie de 3 temporadas que a mi entender es una de las más completas y complejas que he podido disfrutar. Estamos hablando de “The Newsroom”.

No suelo escribir sobre productos televisivos aunque siempre he tenido inquietud por ello y como esta ocasión me demanda hacerlo, casi con toda probabilidad seguiré haciéndolo de forma eventual agarrándome, eso sí, a lo que yo considere que es digno de ser mentado. Porque más que probable, es posible que mi detalle descriptivo sea subjetivo pero pienso que en estos tiempos la subjetividad sincera debe valorarse especialmente ya que la inmensa mayoría de la objetividad que flota en el ambiente es subjetividad camuflada. Y puestos a ser, seamos uno mismo.

Tampoco voy a entretenerme con los detalles de “The Newsroom”, simplemente apuntar, para poner en escena, que se centra en la redacción de una cadena americana de noticias y en las relaciones personales y profesionales de sus periodistas. Y ese es, precisamente, mi interés y el porqué pienso que estamos viviendo momentos donde el clásico “la realidad siempre supera a la ficción” se convierte en un claro “la realidad debe aprender de la ficción”.

No sabemos muy bien si hoy día tenemos pantallas táctiles porque las películas de ciencia ficción las previeron y hemos desarrollado la tecnología para ello o si la tecnología ha evolucionado hasta tenerlas, pero es innegable la influencia de la ficción. Y no, no es tontería, Pixar hizo “Toy Story”, con la base de inicio de mostrar al mundo que habían creado la tecnología que permitía hacer una película exclusivamente diseñada por ordenador y no porque fueran cineastas.

“The Newsroom” es un homenaje al buen gusto visual y auditivo, es un monumento a los guiones inteligentes, profundos y trabajados a conciencia, a las actuaciones sublimes y naturales y es un brillante equilibrio entre el morbo más ácido y corrosivo y las más nobles y dulces emociones entre personas influenciadas por su cargo profesional y profesionales inducidos por sus emociones como persona.

Pero sobre todo es una oda al talento y la dignidad profesional, al saber y querer hacer por encima del disimular y hacer ver. Es una referencia clara a la ética profesional siempre que una palabra es dicha en antena y siempre que una palabra es fuente de aprendizaje para algún miembro del equipo. Es un modelo de cómo el amor y pasión por la profesión priorizan por encima de los ingresos, de las decisiones de la cúpula, de la competencia, de todo.

Por eso la realidad debe aprender de la ficción. Por regla general las creaciones cinematográficas y televisivas americanas vienen estructuradas en estratos y uno de ellos siempre se centra en enseñar, en orientar, en recuperare lo perdido u olvidado, en recordar valores y principios, en hablar de las personas desde la perspectiva de la persona. Aunque es verdad que hay que estar atento a ello y apreciar el flujo de la historia y el diálogo, los comportamientos de los personajes y el por qué hacen cada cosa.

No es un secreto que este tipo de serie se emite siempre en canales de pago o cable y que incluso así, tristemente más de una ha sido cancelada en nuestro país por falta de audiencia. Y ello es una realidad, hay que ser honrado y entender que “The Newsroom” atenta contra la falta de comprensión, de sentido común, de entendimiento y de predisposición a la lógica y a ser humano.

Es aberrante que la cancelación de series de talento sea contemporánea al éxito de programas con millones de espectadores, con premios televisivos al programa y al presentador y que están basados en exclusiva, segundo a segundo, en transparentar y vociferar las miserias de las personas, remarcando la orografía social del territorio en que vivimos. ¿Tiene que haber de todo? por supuesto que sí, pero tiene que haber de todo de verdad. Aunque cuando lo que manda es la audiencia estamos perdidos, es como intentar vender bañadores entre esquimales, verán los colores, tocarán la tela pero su lógica cara de incomprensión nos indicará que no entienden nada.

Y volviendo al talento destacar que “The Newsroom” modeliza el comportamiento empresarial sedimentado en los valores humanos y profesionales, nos muestra cómo se puede ser implacable e impecablemente profesional y humanamente vinculado y dulce con la misma persona dependiendo de si la situación les enfrenta a un hito extremo de trabajo o una circunstancia de quebranto personal.

Es un brillante equilibrio entre el morbo más ácido y corrosivo y las más nobles y dulces emociones entre personas influenciadas por su cargo profesional y profesionales inducidos por sus emociones como persona

Y lo que este regalo para los sentidos en forma de serie deja transparentar como el cristal de una ventana sin cristal, es que el talento vive y se desarrolla en el talento, que las personas capaces sólo tienen posibilidades de desarrollo cuando los 360º de sus compañeros profesionales comparten esa franja humana que alberga el talento y las capacidades.

Ser valorado por el valor que se tiene y transmite, ser reconocido porque alguien es capaz de reconocerte, ser felicitado porque alguien valora el calibre de lo ejecutado y ser agraciado con el desarrollo de tus capacidades por vivir inmerso en un entorno de liderazgo natural que lo induce es, hoy día, casi una utopía en un gran porcentaje de la empresa de nuestro país en clara confrontación a las gran urgencia de su necesidad.

Quiero agradecer a “The Newsroom” que nos enseñe que si no sabemos qué es un bañador ni para qué sirve, debemos evitar al máximo hablar de él y su conveniencia de uso.

Aprendamos de la ficción a ver si somos capaces de cambiar la realidad.

Si te ha gustado lo que has leído, por favor compártelo en tus redes sociales.

Espero tus comentarios y no olvides suscribirte a mi blog.

Gracias !!

2 Comments

  1. AnaBlanco

    M’agradat molt i molt. Enhorabona!

    • Muchas gracias Ana, un placer escribir y recibir comentarios alentadores. Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *