¿Por qué no nos entendemos?

¿Por qué no nos entendemos?

Tan simple como que nos cuesta mucho comunicarnos o, directamente, no sabemos hacerlo.

Aunque parezca una verdad de Perogrullo, la cosa es mucho más compleja de lo que parece ya que si cada persona es un mundo, dos personas compartiendo información se convierten en tres mundos, el de cada una más el que forman juntas.

Porque detrás de una mala emisión y/o una mala recepción hay una combinación casi insondable de causas. Y si se dan ambas de forma conjunta, peligra seriamente la transmisión de información.

El refrán reza «hablando se entiende la gente», una referencia de fuente oral perdida en el tiempo y de muy simple comprensión. Sin embargo, el ser humano se dedica a desvirtuarlo a diario, casi por deporte.

Vivimos en una sociedad con un creciente grado de crispación y el desarreglo de los tiempos en la empresa conducen al profesional a una caótica gestión del tiempo, por ellos muchos perciben que cuanto más hablen y en el menor tiempo, irán reajustándolo.

Este hecho no solo es falso sino que afecta directamente a su imagen y a la de la empresa ya que, como comunicadores, son abanderados de su marca.

Obviamente son ejemplos que estiran hacia los extremos pero que a todos nos suena haberlos vivido. El arte de «hablar por hablar» lleva años de desarrollo y «perfeccionamiento» y la estandarización del «no pasa nada» digas lo que digas, está cavando un pozo cada día más profundo.

De ahí la importancia de cuidar al máximo la comunicación en la empresa. ya que entendemos que su desarrollo se estructura y proyecta desde la fiabilidad y temporalidad de la misma, ya que si no comunicamos lo que toca cuando toca, podemos poner en riesgo lo que tanto nos ha costado construir: nuestra reputación.

Por otra parte y en cuanto a direccionalidad, las empresas dedican casi el total de sus recursos a la comunicación externa, sin percibir que su contenido y grado de afinidad con el mercado y el cliente provienen, casi en su totalidad, de la correcta gestión de la comunicación interna, una desconocida a caballo entre el abandono y el desconocimiento de su necesidad.

En definitiva: si quieres comunicar debes tener en cuenta:

  • qué contenido tienes que comunicar
  • de qué forma tienes que comunicarlo
  • a quién tienes que comunicárselo
  • cómo tienes que comunicarte para hacerte entender
  • cómo tienes que comunicarte para que te entiendan
  • qué canal o canales debes utilizar para comunicarte
  • qué obtienes de la comunicación emitida

El gran problema de la comunicación es que no escuchamos para comprender, escuchamos para responder

Anónimo

Porque veamos:

  1. hablar es gratis (si las barbaridades verbalizadas se cobrasen, el ente gestor del cobro tendría un enorme superávit)
  2. el que no quiere riesgo o problema, con decir lo que el otro quiere escuchar, va más que servido
  3. la facilidad (inexplicable) para creer lo falso es mucho mayor que intuir lo que se percibe como verdadero
  4. según lo «representativo» que seas, puedes decir cualquier cosa y no pasa nada
  5. si eres un medio de comunicación, difamas y no pides disculpas si yerras, ya se apañará en limpiar su nombre el difamado
  6. si repites muchas veces una falsedad, acabas convenciendo a muchos (diría que a demasiados)

Podríamos seguir sumando ejemplos, sin embargo, veamos lo simple que puede ser entender lo comentado.

Piensa que eres el responsable del comunicación de una empresa y vas a basar la campaña de vuestro nuevo producto en los 6 puntos (despropósitos) recién citados.

¿Verdad que solo de pensarlo entra ansiedad y el planteamiento se convierte en un verdadero y peligroso desastre? Una propuesta de este estilo pondría en riesgo no solo la salida del producto, sino posible y probablemente, la reputación de tu empresa.

Ahí lo tienes, así de simple. Y todo por no saber comunicar. Y es que día a día, en cualquier medio y con una preocupante tendencia creciente, encontramos los 6 despropósitos anteriores sin esforzarnos. ¿No os parece que urge un cambio de paradigma?

La evolución de la comunicación hablada y escrita nos ha posicionado como líderes del planeta, no vayamos a desvirtuar por desidia lo que tantos siglos nos ha costado levantar.

Todos necesitamos afinar nuestro modelo de comunicación.

Déjame tus comentarios, por favor, serán de gran ayuda.


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